Crónica Gourmet
Los Churros con Chocolate representan el ritual de desayuno más querido y reconfortante de toda España. Con recetas que se asocian a las churrerías tradicionales de las verbenas del siglo XIX, la clave innegable de los churros perfectos es la masa de agua hirviendo que expande el gluten, frita en una churrera que prensa el aire para evitar que salten en el aceite.
Hacer churros con total seguridad exige menaje adecuado. Amasar la harina con el agua hirviendo se realiza con una cuchara de madera en un bol resistente. Formar los churros con forma de estrella se ejecuta obligatoriamente con una churrera doméstica de metal. Freír a alta temperatura se realiza en una sartén antiadherente profesional profunda. El chocolate caliente espeso se cocina en un cazo de acero.
Elaboración Paso a Paso
Hacer la Masa de Churro
En un cazo, pon a hervir el agua con la cucharadita de sal. Cuando rompa a hervir, viértela de golpe sobre la harina en un bol hondo de cristal. Amasa enérgicamente con una espátula de madera durante 2-3 minutos hasta que la masa sea homogénea y se despegue del bol. Deja templar.
Prensar con la Churrera
Introduce la masa templada en tu churrera doméstica de metal con la boquilla de estrella engrasada. Prensa con fuerza para extraer la masa cortando tiras en forma de lazo sobre papel de horno.
Fritura Crujiente
Calienta el aceite de girasol en tu sartén antiadherente a 190°C. Introduce los churros de tres en tres friéndolos durante 3-4 minutos dándoles la vuelta hasta conseguir un dorado homogéneo crujiente. Escurre sobre papel.
Hacer el Chocolate Espeso
En un cazo, calienta la leche entera con el chocolate negro troceado batiendo con unas varillas. Disuelve la maicena en un dedito de leche fría y agrégala al cazo hirviendo suavemente 2 minutos hasta que el chocolate espese. Sirve los churros calientes con el chocolate a la taza.