Crónica Gourmet

Los Huevos Benedict (*Eggs Benedict*) son el plato estrella indiscutible de cualquier Brunch neoyorquino de prestigio, cuya creación oficial se remonta a finales del siglo XIX en el legendario Hotel Waldorf-Astoria. A nivel de física culinaria, el plato es una obra maestra de contrastes: la yema líquida y untuosa del huevo escalfado a baja temperatura se fusiona con la efervescencia ácida y mantecosa de la salsa holandesa emulsionada, envueltos por el carácter ahumado y salino del salmón y la base crujiente de pan muffin tostado con mantequilla. Un desayuno digno de reyes.

Elaboración Paso a Paso

01

Preparar la Salsa Holandesa de Autor

En un bol de cristal sobre baño maría suave, bate las 2 yemas de huevo con una cucharadita de agua tibia y el zumo de limón hasta lograr una crema espumosa. Retira del fuego y vierte la mantequilla clarificada templada poco a poco en un hilo fino continuo mientras bates enérgicamente con las varillas hasta emulsionar una holandesa aireada y sedosa. Sazona con sal y una pizca de cayena y reserva templada.

02

Escalfar los huevos (El truco del remolino)

Calienta abundante agua en una olla honda sin que llegue a hervir con fuerza (unos 80-85°C). Añade las 2 cucharadas de vinagre de vino blanco (ayuda a coagular la albúmina de forma rápida). Rompe un huevo súper fresco en una taza pequeña. Con una cuchara, crea un remolino suave en el agua y desliza el huevo en el centro. Cocina durante exactamente 3 minutos hasta que la clara esté blanca y firme pero la yema quede completamente líquida en el centro. Retira con espumadera a un plato con papel absorbente. Repite con el otro huevo.

03

Tostar los muffins ingleses

Corta el pan muffin inglés por la mitad. Unta la cara interna con mantequilla sin sal y tuéstalos en una sartén caliente a fuego medio hasta que adquieran un precioso color dorado crujiente de fondo.

04

Montaje real y servicio

Coloca las dos mitades de pan muffin tostado en el plato de servir. Reparte las lonchas de salmón ahumado sobre el pan. Coloca un huevo escalfado templado encima de cada base de salmón. Corona cubriendo generosamente con la salsa holandesa templada y decora espolvoreando cebollino fresco finamente picado. Sirve inmediatamente.