Crónica Gourmet

Los Calçots representan una de las tradiciones gastronómicas más divertidas y deliciosas de Cataluña. Consiste en asar las cebolletas a fuego vivo de sarmientos de vid, envolverlas en papel de periódico para que terminen de cocinarse con su propio calor y consumirlas con las manos pelando la capa carbonizada para mojar en la salsa romesco.

Hacer una salsa romesco de gala exige precisión de autor. Rallar los tomates y ajos asados se realiza de forma idónea en un mortero de piedra de cocina o con una batidora de mano potente. Servir los calçots requiere tejas de barro para mantener el calor.

Elaboración Paso a Paso

01

Asar los Ingredientes del Romesco

Asa en el horno a 200°C los tomates y la cabeza de ajo durante 30 minutos hasta que estén tiernos y caramelizados. Mientras tanto, fríe la rebanada de pan en tu sartén antiadherente con aceite de oliva. Hidrata las ñoras en agua caliente por 15 minutos.

02

Majado de la Salsa Romesco

En el vaso de tu batidora de mano potente, tritura las almendras y avellanas con el pan frito. Añade la pulpa raspada de las ñoras, los tomates y ajos asados y pelados. Emulsiona vertiendo el aceite de oliva y el vinagre de Jerez poco a poco hasta lograr una salsa espesa y ligada.

03

Asar los Calçots

Coloca los calçots en una parrilla o plancha muy caliente (o al horno a 220°C). Asínalos hasta que la capa exterior esté completamente negra e inflada (aproximadamente 15-20 minutos). Envuélvelos en papel de aluminio para que reposen 10 minutos y se ablanden.

04

Presentación de Gala

Sirve los calçots calientes sobre una teja de barro tradicional. Acompaña con una generosa salsera con la salsa romesco de autor y sirve con baberos de tela para los comensales.