Crónica Gourmet

Creado en el Harry's New York Bar de París en la década de 1920 por el barman Fernand Petiot, el Bloody Mary es considerado el rey de los cócteles salados y un remedio legendario para la resaca. A nivel molecular, el tomate aporta una gran cantidad de glutamato natural (sabor Umami) que combina de manera perfecta con el ácido cítrico del limón y el picante de la capsaicina del tabasco. La técnica del 'lanzado' o *rolling* es la clave de los bármanes profesionales: al no agitar el zumo de tomate, evitamos que adquiera una textura espumosa desagradable y mantenga su cuerpo espeso y sedoso intacto.

Elaboración Paso a Paso

01

Preparar el vaso especiado

Pasa una rodaja de limón por el borde de un vaso alto estilo Collins. Pasa el borde húmedo por un plato con una mezcla de sal de apio y pimienta negra molida para crear una costra aromática en el borde exterior.

02

Mezclar y sazonar

En una coctelera de metal (o vaso mezclador grande), añade el vodka, el zumo de tomate, el zumo de limón, los golpes de salsa Worcestershire, el Tabasco, la sal de apio y la pimienta negra molida.

03

El escanciado (Rolling o Técnica del Lanzado)

Llena la coctelera con hielo y realiza la técnica del 'lanzado' o *rolling*: vierte el líquido suavemente de una coctelera a otra manteniendo el hielo en la primera con la ayuda de un colador. Repite este proceso 4 o 5 veces. Esta técnica enfría e integra el tomate sin romper su estructura densa ni aguarse en exceso (lo que ocurriría al agitarlo).

04

Servir y decorar

Vierte la mezcla en el vaso alto preparado lleno de hielo nuevo. Decora introduciendo una rama de apio fresco y crujiente (que servirá también para remover el trago) y una rodaja de limón. Sirve de inmediato.