Crónica Gourmet
El Bunny Chow representa la gloria culinaria callejera y de trasnochada más singular de Sudáfrica. Creado en la década de 1940 por la comunidad india en el puerto de Durban como una brillante manera de transportar curri para comerlo con las manos sin necesidad de recipientes, consiste en una hogaza de pan blanco ahuecada que se impregna del caldo del curri.
Cocinar un curri denso exige recipientes anchos. El curri de cordero se cocina de forma excelente en una sartén antiadherente profesional. Cortar y ahuecar el pan rústico se ejecuta de manera limpia con un cuchillo de sierra para pan. Rallar la zanahoria del acompañamiento se realiza con un rallador de verduras microplane.
Elaboración Paso a Paso
Cocinar el Curri
En tu sartén antiadherente, sofríe la cebolla picada con aceite de oliva. Añade la carne de cordero dorándola. Agrega el polvo de curri de Durban cocinando 1 minuto para activar el sabor aromático. Añade los tomates picados, las patatas y un vaso de agua. Cocina a fuego lento durante 45 minutos hasta que la carne esté tierna y la salsa de curri espese.
Ahuecar el Pan
Con tu cuchillo de sierra para pan, corta la hogaza de pan artesanal por la mitad a lo ancho. Con tus manos, extrae la miga central de los panes dejando unas paredes y base de 2 cm (la miga extraída la usaremos para mojar el curri).
Rellenar el Pan
Vierte el curri de cordero caliente con patatas dentro del hueco de las hogazas de pan de forma abundante, de manera que la salsa empiece a impregnar la miga interior.
Presentación y Servido
Corona el pan con hojas de cilantro fresco. Sirve el Bunny Chow acompañado de la miga de pan al lado y una ensalada fresca de zanahoria rallada fina con tu microplane.