Crónica Gourmet

La Caipiriña (o Caipirinha) tiene su origen en el estado de São Paulo, Brasil, alrededor del siglo XIX, donde nació como un remedio popular contra la gripe que combinaba zumo de caña, ajo y limón. Con el tiempo, el ajo fue eliminado y se refinó la técnica con azúcar y hielo, convirtiéndose en el cóctel nacional del país. A diferencia del ron, que se elabora con melaza, la cachaça se destila directamente del jugo fresco de la caña de azúcar, lo que le confiere un sabor herbal, rústico y sumamente característico.

Elaboración Paso a Paso

01

Preparar la lima

Lava muy bien la lima. Corta los dos extremos de la lima y luego córtala a lo largo por la mitad. Retira la parte blanca del centro (columna interna) ya que aporta amargor. Corta cada mitad en cuatro gajos para obtener ocho trozos iguales.

02

Maceración aromática

Coloca los trozos de lima con la pulpa hacia arriba y la piel hacia abajo en un vaso corto de boca ancha (estilo Old Fashioned). Añade las dos cucharadas de azúcar blanco. Con ayuda de un mortero, presiona suavemente los gajos para extraer el zumo y los aceites aromáticos de la piel, permitiendo que se disuelvan con el azúcar. No machaques en exceso para evitar extraer el sabor amargo de la corteza.

03

Enfriar y cachaça

Llena el vaso por completo con hielo picado o pilé abundante. Vierte la cachaça sobre el hielo.

04

Mezclado rápido

Con ayuda de una cuchara de bar, remueve suavemente de abajo hacia arriba para que el azúcar disuelto en el fondo suba e impregne todo el cóctel. Sirve de inmediato con dos pajitas cortas.