Crónica Gourmet

La Limonada Turca (*Limonata*) es una bebida tradicional sumamente popular en las terrazas de Estambul y de todo el Mediterráneo oriental, especialmente durante los calurosos meses de verano. A diferencia de las limonadas americanas que solo mezclan zumo, agua y azúcar, la receta turca tradicional macera las cáscaras de limón con el azúcar y la menta. Físicamente, el azúcar actúa como un disolvente abrasivo natural que extrae los ésteres y aceites esenciales de limoneno de la corteza, aportando un perfil cítrico infinitamente más profundo, complejo y fragante.

Elaboración Paso a Paso

01

Preparar los cítricos

Lava muy bien los limones. Pela dos de los limones procurando retirar únicamente la parte amarilla de la piel (la corteza blanca interna es amarga). Exprime el zumo de los cuatro limones y resérvalo.

02

Maceración aromática

En un bol grande, añade las pieles amarillas de los limones, las hojas de menta fresca y el azúcar. Con un mortero o con las manos limpias, presiona y frota las pieles y las hojas contra el azúcar durante unos 3 minutos. El azúcar absorberá los aceites esenciales de la piel de limón y la menta, tiñéndose de un color ligeramente verdoso y liberando un aroma espectacular.

03

Licuar e infusionar

Añade el azúcar aromatizado, las hojas de menta, las pieles de limón, el zumo de limón reservado y el agua purificada muy fría en el vaso de una licuadora o batidora eléctrica. Procesa a potencia media durante 1 minuto hasta que los ingredientes estén bien integrados.

04

Colado doble y servicio

Pasa la limonada a través de un colador de malla fina (o una gasa de cocina) para retirar las pieles y los restos de hojas de menta. Sirve en una jarra de cristal grande con abundante hielo picado, decorando con rodajas de limón y hojas de menta entera.