Crónica Gourmet
El Daiquiri toma su nombre de una playa y mina de hierro cercana a Santiago de Cuba, donde a finales del siglo XIX el ingeniero estadounidense Jennings Cox creó el trago al mezclar ron, lima y azúcar para agasajar a sus invitados ante la falta de ginebra. Posteriormente, el cóctel fue perfeccionado en el mítico bar 'El Floridita' de La Habana por Constantino Ribalaigua, convirtiéndose en el favorito de Ernest Hemingway. A diferencia de las versiones modernas de fresa o plátano congeladas en batidora, el Daiquiri clásico es un cóctel de coctelera de alta costura, donde brilla el equilibrio cítrico y la calidad del ron.
Elaboración Paso a Paso
Pre-enfriar la copa
Coloca una copa de cóctel estilo Coupe o tipo Martini en el congelador con antelación o llénala de hielo y agua mientras preparas el trago para que esté helada.
Añadir a la coctelera
En tu coctelera de metal, añade el ron blanco cubano, el zumo de lima recién exprimido (escurrido con suavidad para evitar aceites amargos de la cáscara) y el jarabe simple de azúcar.
Batir con fuerza extrema
Llena la coctelera con hielo abundante hasta arriba, ciérrala firmemente y agita con fuerza salvaje durante unos 12 segundos. El objetivo es enfriar el trago a temperaturas extremas y lograr una micro-dilución justa de agua helada.
Doble colado y servicio
Desecha el hielo de la copa helada de servir. Cuela el daiquiri realizando un doble colado (con colador Hawthorne y colador de malla fina para retener los fragmentos finos de hielo). Debe quedar un líquido translúcido, brillante y con una ligera corona de escarcha en la superficie.