Crónica Gourmet
Los Gnudi (o raviolis desnudos) representan una de las especialidades de pasta más finas, aéreas y aristocráticas de la Toscana. Consiste en elaborar el relleno clásico del ravioli a base de queso ricotta de oveja cremoso, espinacas frescas y parmesano, formando esferas sutiles que se rebozan únicamente en sémola de trigo y se dejan reposar 12 horas para formar una finísima piel de autor que estalla en boca.
Cocinar gnudi exige suavidad de hervor. Picar las espinacas se ejecuta con precisión usando un cuchillo de chef profesional. Hervir con suavidad. Saltear de forma impecable en mantequilla de salvia.
Elaboración Paso a Paso
Preparar la Masa de Gnudi
Pica las espinacas extra finas con tu cuchillo de chef y escúrrelas a conciencia con un paño. En un bol, junta las espinacas secas, el queso ricotta bien escurrido, la yema de huevo campero, el parmesano rallado, sal y la nuez moscada. Mezcla con suavidad con una espátula de madera hasta conseguir una pasta fina uniforme.
Formar los Gnudi de Autor
Forma pequeñas bolas del tamaño de una nuez con tus manos enharinadas. Pásalas por la sémola de trigo cubriéndolas por completo. Colócalas en una bandeja con abundante sémola debajo, y déjalas reposar destapadas en la nevera durante 12 horas (esto crea la fina piel de autor).
Hervir con Suavidad
En una olla grande con agua hirviendo con sal (fuego muy bajo, agua temblorosa). Introduce los gnudi de cuatro en dos. Cuécelos durante sutiles 3 minutos hasta que floten en la superficie de forma fácil. Retíralos con espumadera.
Saltear en Mantequilla e Servir
En tu sartén antiadherente profesional, derrite la mantequilla con las hojas de salvia fresca hasta conseguir un tono avellanado dulce. Saltea los gnudi escurridos con suavidad durante 1 minuto sirviendo calientes de gala con parmesano.