Crónica Gourmet
Los Brezeln representan el orgullo de la panadería bávara en el sur de Alemania y Austria. Creados originalmente en los monasterios medievales de forma simbólica imitando los brazos de los niños cruzados en oración, destaca por su inigualable baño de agua alcalina con bicarbonato que gelifica el almidón de la corteza exterior antes del horneado, aportando ese color marrón brillante e intenso.
Hacer panadería alemana exige precisión. Amasar la masa elástica de trigo se realiza con una amasadora de pan eléctrica. Trabajar la masa con las manos sobre la tabla. El baño alcalino se realiza de forma segura en un cazo. El horneado se ejecuta de forma limpia sobre una bandeja de horno antiadherente.
Elaboración Paso a Paso
Amasar la Masa Brezel
En tu amasadora de pan eléctrica, junta la harina de fuerza, la levadura fresca disuelta en el agua tibia, la sal y la mantequilla. Amasa durante 10 minutos a velocidad media hasta obtener una masa lisa, compacta y elástica. Deja levar en un lugar cálido 1 hora.
Dar forma de Lazo
Divide la masa en 6 porciones. Estira cada porción en un rodillo largo de 50 cm más grueso en el centro y fino en los extremos. Cruza los extremos dos veces formando el lazo característico del Brezel bávaro y deja reposar 20 minutos en la nevera sin tapar (el frío creará una telilla seca).
El Baño de Bicarbonato
En un cazo, hierve el litro de agua e incorpora el bicarbonato de sodio despacio (burbujeará bastante). Con una espumadera, introduce cada Brezel en el agua hirviendo durante 20-30 segundos. Saca y colócalos en tu bandeja de horno antiadherente.
El Horneado de Oro
Precalienta el horno a 200°C. Con tu cuchillo de chef afilado, realiza un corte longitudinal en la parte central gruesa de cada Brezel. Espolvorea granos de sal gorda y hornea a 200°C por 15-18 minutos hasta que estén inflados y de un color marrón oscuro brillante espectacular. Deja enfriar.