Crónica Gourmet

Los Profiteroles representan el bocado de alta pastelería más tradicional y reverenciado de la gastronomía de Francia. Creados originalmente en el siglo XVI por el pastelero italiano de la corte de Catalina de Médici al perfeccionar la masa que se infla al hornearse ('pâte à choux'), destaca por su contraste de la masa crujiente hueca con la crema fría de vainilla y el chocolate fundido.

Hacer profiteroles perfectos exige precisión de horno. Batir la masa de forma elástica se realiza con una batidora de varillas eléctrica. Escudillar la masa en una bandeja exige una manga pastelera con boquilla de estrella. El horneado se realiza de forma limpia sobre papel de horno.

Elaboración Paso a Paso

01

Cocinar la Masa Choux

En un cazo, pon a hervir el agua con la mantequilla, el azúcar y sal. Cuando rompa a hervir, añade la harina de golpe. Cocina a fuego lento removiendo sin parar con una cuchara de madera 2 minutos hasta conseguir una masa homogénea que se despega del cazo. Deja templar.

02

Integrar los Huevos camperos

Junta los huevos camperos uno a uno batidos en la masa templada, batiendo con tu batidora de varillas eléctrica a velocidad media. No añadas el siguiente huevo campero hasta que el anterior esté completamente integrado logrando una masa elástica brillante.

03

Escudillar y Hornear

Precalienta el horno a 200°C. Coloca la masa choux en tu manga pastelera con boquilla de estrella. Escudilla pequeñas porciones redondas sobre papel de horno. Hornea a 200°C por 20-25 minutos sin abrir el horno, hasta que estén hinchados dorados y huecos. Deja enfriar por completo sobre una rejilla.

04

El Rellenado y Baño de Gala

Haz un pequeño corte en la base de los profiteroles fríos. Con tu manga pastelera, rellena de crema pastelera o nata montada. Sirve en platos individuales, riega con la salsa de chocolate negro caliente fundida con leche y degusta de gala.