Crónica Gourmet
La salsa de mostaza y miel (*Honey Mustard Sauce*) es una de las combinaciones dulces-saladas más equilibradas e infalibles de la gastronomía contemporánea. Físicamente, es una lección de balance gustativo molecular: el picante y pungencia picante natural de los compuestos organosulfurados de la mostaza se atenúa por el dulzor envolvente de la miel de flores, mientras que el zumo de limón cítrico aporta frescura de fondo y el aceite de oliva virgen extra luga todo en una emulsión sedosa que envuelve el paladar.
Elaboración Paso a Paso
Mezclar mostazas y miel
En un bol mediano de cristal, añade la mostaza de Dijon suave, la mostaza a la antigua en grano y las dos cucharadas de miel de flores natural. Mezcla bien con unas varillas pequeñas hasta integrar los tres elementos en una crema lisa y densa.
Añadir ácido cítrico y condimentos
Vierte el zumo de limón recién exprimido y añade la pizca de sal y pimienta negra molida. El limón o vinagre aportará acidez y ayudará a diluir ligeramente la miel para facilitar la posterior emulsión.
Emulsionar con aceite
Vierte el aceite de oliva suave en hilo fino continuo mientras bates constantemente con las varillas de mano, de forma muy similar al montado de una vinagreta o mayonesa. Verás cómo la salsa va absorbiendo el aceite e integrándolo en una emulsión espesa, melosa, brillante de color dorado con los granos enteros de la mostaza suspendidos de forma espectacular. Sirve a temperatura ambiente.