Crónica Gourmet

El queso azul es una de las joyas de la quesería mundial, cuyo característico aroma fuerte y sabor picante se deben a la presencia de mohos *Penicillium roqueforti* cultivados de forma controlada en cuevas húmedas. Esta salsa premium es un clásico de la cocina bistró francesa, donde la grasa y cremosidad de la nata líquida al 35% actúa de amortiguador molecular de la potencia extrema del queso, suavizándolo en el paladar sin restarle carácter aromático. Un aderezo untuoso perfecto para contrastar con carnes rojas a la plancha.

Elaboración Paso a Paso

01

Fundir el queso con mantequilla

En una cacerola pequeña antiadherente a fuego bajo, añade la cucharadita de mantequilla y el queso azul desmenuzado en trozos pequeños. Remueve con una cuchara de madera hasta que el queso comience a derretirse lentamente.

02

Añadir la nata y espesar

Vierte la nata líquida para cocinar fría. Sube el fuego a medio-bajo y lleva a ebullición muy suave sin dejar de remover para evitar que se pegue al fondo. Cocina a fuego lento durante 5-6 minutos para reducir el agua líquida de la nata y ligar la grasa del queso.

03

Aromatizar la crema

Añade la pizca de pimienta negra y la nuez moscada recién rallada. No añadas sal, ya que el queso azul es naturalmente muy salado debido al proceso de maduración de los hongos Penicillium.

04

Finura gourmet

Pasa la salsa caliente por una batidora eléctrica unos segundos si prefieres una crema fina y homogénea de color grisáceo claro, o déjala rústica con pequeños trozos de queso azul fundente sin triturar si buscas textura. Deja templar antes de servir sobre tu hamburguesa de ternera.