Crónica Gourmet
El Tiramisú representa el postre de cuchara más emblemático y querido de la gastronomía italiana. Creado en la década de 1960 en la región del Véneto, su gran secreto reside en batir las yemas de huevo con el azúcar en un baño maría sutil ('zabaglione') para conseguir una crema de mascarpone extra aireada, sedosa y firme en el plato.
Hacer un tiramisú de autor exige precisión. Batir las yemas y claras a punto de nieve se realiza con una batidora de varillas eléctrica. Espolvorear el cacao de forma fina exige un tamizador de harina de repostería. El tiramisú se monta de gala en un molde rectangular de cerámica para horno.
Elaboración Paso a Paso
Montar Crema de Mascarpone
En un bol grande, junta las yemas de huevo campero y el azúcar batiéndolas con tu batidora de varillas eléctrica durante 5 minutos hasta blanquear. Añade el queso mascarpone frío de nevera poco a poco batiendo a baja velocidad. Incorpora las claras a punto de nieve con movimientos envolventes muy suaves para lograr una crema de mascarpone extra aireada.
Preparar Calado de Café
En un plato hondo, junta el café espresso recién hecho y el licor Amaretto o ron dulce. Menea y deja templar.
El Montaje del Tiramisú
Empapa los bizcochos de soletilla en el café espresso durante 2 segundos por lado. Colócalos alineados en tu molde rectangular de cerámica formando una base compacta. Cubre con la mitad de la crema de mascarpone de forma homogénea con una espátula. Coloca otra capa de bizcochos empapados y cubre con el resto de la crema.
El Reposo de Oro
Tapa el molde y llévalo a la nevera 4 horas completas (o toda la noche). Justo antes de servir en la mesa, espolvorea generosamente el cacao puro en polvo sobre toda la superficie con tu tamizador de repostería para revelar un acabado aterciopelado impecable de autor.