Crónica Gourmet
El Tzatziki representa la salsa refrescante, cremosa y tradicional más querida de Grecia y Turquía. Nacido como un bocado para acompañar carnes asadas y panes calientes, destaca por rallar el pepino fresco y escurrir su agua a conciencia antes de mezclarlo con el yogur griego espeso, logrando una crema aterciopelada y cítrica espectacular.
Hacer tzatziki de autor exige un control de corte excelente. Rallar el pepino fresco se realiza con un rallador de verduras microplane de agujero grueso. Escurrir el agua exige un paño limpio. Mezclar los ingredientes se realiza en un bol. Servir frío en cazuela de barro.
Elaboración Paso a Paso
Rallar y Escurrir Pepino
Ralla el pepino fresco con tu rallador microplane de agujero grueso. Colócalo sobre un paño de cocina limpio y exprímelo con tus manos con fuerza hasta extraer toda su agua. Reserva el pepino rallado seco.
Machacar Ajo y Menta
En tu mortero de piedra de cocina, machaca el diente de ajo con una pizca de sal marina fina. Pica la menta fresca muy fina con tu cuchillo de chef.
Mezclar los Ingredientes
En un bol grande, junta el yogur griego espeso, el pepino escurrido, el ajo machacado en tu mortero y la menta picada. Añade el zumo de limón y el aceite de oliva mezclando despacio hasta emulsionar una crema brillante uniforme.
El Reposo Frió
Llévalo a la nevera 30 minutos antes para enfriar. Sirve el Tzatziki decorado con un chorrito de aceite de oliva y unas aceitunas negras Kalamata al lado, con pan pita recién tostado.