Crónica Gourmet
El Lángos es el bocado frito callejero más querido de Hungría. Consumido tradicionalmente caliente en los mercados de Budapest a la orilla del Danubio, destaca por su masa crujiente por fuera y elástica por dentro que se frota con ajo crudo antes de recibir la crema agria.
Hacer pan frito requiere precisión. Amasar la harina y la levadura se ejecuta con una amasadora de pan eléctrica. Saltear o freír en aceite caliente de forma uniforme se realiza en una sartén antiadherente profesional. Retirar el pan de forma limpia se ejecuta usando una espumadera de araña.
Elaboración Paso a Paso
Amasar y Reposo
Disuelve la levadura fresca en la leche entera tibia. Agrégala a tu amasadora de pan eléctrica junto con la harina y la sal. Amasa 8 minutos hasta lograr una masa elástica y pegajosa. Deja levar 1 hora.
Estirar con la Mano
Divide la masa en 4 porciones. Con las manos bien engrasadas en aceite, estira cada porción desde el centro hacia afuera formando un disco plano con los bordes más gruesos.
Fritura Dorada
Fríe los lángos de uno en uno en tu sartén antiadherente profesional con abundante aceite bien caliente a 180°C durante 2 minutos por lado hasta que inflen de forma espectacular. Retira con tu espumadera de araña.
El Aliño Rústico
Frota con fuerza el diente de ajo pelado sobre el lángos crujiente e hirviendo. Unta una generosa capa de crema agria por encima y decora con el queso rallado para que funda al instante de servir.