Crónica Gourmet

El Ajiaco Santafereño es el alma gastronómica de los hogares de Bogotá. Nacida de la fusión prehispánica de la sabana, esta sopa cremosa destaca por combinar tres variedades de patata andina que se disuelven de forma irregular en el caldo, y por el perfume dulce y campestre de la hierba silvestre de la guasca.

Hacer un ajiaco excelso requiere cuidar la textura. Cocinar el caldo de pollo y deshebrar la carne se realiza en una olla alta de acero inoxidable. Cortar las mazorcas de maíz se ejecuta de manera idónea con un cuchillo de chef profesional. Deshebrar el pollo se hace de forma fácil con tenedores para deshebrar carne.

Elaboración Paso a Paso

01

Hervir el Pollo y Caldo

En tu olla alta de acero inoxidable, coloca las pechugas de pollo con las mazorcas de maíz cortadas y agua. Lleva a ebullición suave y cocina 30 minutos. Retira el pollo, deja templar y deshébralo con tus tenedores para deshebrar carne.

02

Cocinar las Patatas

Incorpora las tres variedades de patata (sabanera, pastusa y criolla) al caldo hirviendo. Cocina a fuego lento durante 30 minutos; verás cómo las patatas criollas se deshacen por completo, espesando la sopa en un manjar sedoso e increíble de manera natural.

03

Aromatizar con Guasca

Agrega la hierba silvestre de Guasca a la sopa en los últimos 5 minutos de cocción (el aroma silvestre característico de Bogotá se volatiliza rápido; de ahí su agregado al final).

04

Presentación Santafereña

Sirve la sopa espesa y caliente en cuencos de barro tradicionales. Coloca por encima el pollo deshebrado, las mazorcas enteras y acompaña con alcaparras y un chorrito de crema de leche fresca.