Crónica Gourmet
La historia del Spritz se remonta al siglo XIX en la región del Véneto, donde los soldados del Imperio Austríaco encontraban los vinos locales demasiado fuertes y pedían 'rociarlos' (en alemán, *spritzen*) con un chorro de agua. A mediados del siglo XX, con la invención del Aperol en Padua, la mezcla se fusionó con este aperitivo de naranjas amargas y ruibarbo, dando origen al Aperol Spritz veneciano. Su frescura reside en la delicada efervescencia del Prosecco y en el equilibrio perfecto entre el dulzor frutal y el final seco y amargo característico del estilo de vida italiano.
Elaboración Paso a Paso
Llenar la copa
Elige una copa de vino grande y llénala por completo con cubos de hielo grandes y sólidos. Cuanto más hielo uses, menos se diluirá el trago.
El orden perfecto
Vierte primero el vino Prosecco muy frío (aproximadamente 3 partes de la copa). Esto asegura que el trago mantenga su efervescencia intacta.
Añadir el Aperol y la soda
Vierte el Aperol (2 partes) realizando un movimiento circular alrededor del hielo para que se distribuya uniformemente. Completa con un chorrito de agua con gas o soda fría (1 parte).
Un toque ligero y decoración
Realiza un único movimiento suave con la cuchara de bar de abajo hacia arriba para unificar los colores sin perder el gas de las burbujas. Decora introduciendo una rodaja de naranja fresca en el interior de la copa y sirve de inmediato.