Crónica Gourmet

El Bacalao al Pil-Pil es uno de los pilares más venerados de la gastronomía vasca y una obra maestra de la física culinaria. Su origen popular está ligado al asedio de Bilbao durante las guerras carlistas, cuando un comerciante se vio obligado a vender una inmensa partida de bacalao seco junto con aceite y ajos. La genialidad de este plato radica en su salsa: una emulsión estable de aceite de oliva perfumado y la gelatina natural extraída de la piel del bacalao.

El nombre 'Pil-Pil' es una onomatopeya que reproduce el sonido del burbujeo lento del bacalao al confitarse. Lograr la emulsión perfecta requiere paciencia y una temperatura constante: si el aceite se calienta en exceso, las proteínas de la gelatina se desnaturalizan y el pil-pil se corta, separándose la grasa del agua.

Elaboración Paso a Paso

01

Aromatizar el Aceite

En una cazuela de barro tradicional, calienta abundante aceite de oliva virgen extra a fuego suave. Añade los dientes de ajo cortados en láminas finas y la guindilla seca en aros. Cocina hasta que los ajos estén dorados y crujientes. Retira los ajos y la guindilla y resérvalos.

02

Confitar el Bacalao

Introduce los lomos de bacalao desalado en el aceite templado con la piel hacia arriba. Cocina a fuego muy suave (unos 60°C) durante 8-10 minutos, permitiendo que el bacalao suelte sus jugos gelatinosos albúminas. Retira el bacalao y resérvalo.

03

Ligar el Pil-Pil

Deja entibiar el aceite. Con ayuda de un colador de rejilla fina, comienza a realizar movimientos circulares continuos tocando el fondo de la cazuela. La gelatina del bacalao actuará como emulsionante natural, uniendo el aceite hasta formar una salsa espesa y verde-amarillenta.

04

El Emplatado y Corona

Vuelve a introducir los lomos de bacalao en la salsa a fuego muy bajo 1 minuto para atemperarlos. Sirve cubriendo los lomos con abundante pil-pil y decora coronando con los ajos dorados crujientes y la guindilla reservados.