Crónica Gourmet

El Solomillo Wellington es la creación definitiva de la alta cocina británica festiva. Nombrado en honor al Duque de Wellington tras su histórica victoria militar en la batalla de Waterloo en 1815, este plato representa un verdadero reto de técnica: hornear el hojaldre de forma crujiente manteniendo el solomillo al punto rosado jugoso en su interior.

Hacer un Wellington exige destreza matemática. Picar los champiñones para la duxelles se ejecuta en un procesador de alimentos potente. Pincelar el hojaldre con huevo batido se realiza con un pincel de cocina de silicona. Controlar la temperatura del tuétano de ternera interior se ejecuta de forma segura usando un termómetro de cocina digital.

Elaboración Paso a Paso

01

Sellar Solomillo

Sazona el solomillo. Caliéntalo a fuego muy fuerte en una sartén con aceite y séllalo por todos los lados durante 2 minutos hasta conseguir una corteza marrón sin cocinar el centro. Píntalo caliente con la mostaza de Dijon y reserva.

02

Preparar la Duxelles

En tu procesador de alimentos potente, pica los champiñones. Sofríelos con mantequilla a fuego suave hasta evaporar toda su agua convirtiéndolos en un paté denso. Agrega sal y tomillo.

03

Montaje en Capas

Extiende film sobre la mesa. Coloca las lonchas de jamón solapadas, unta la duxelles fría encima y envuelve el solomillo formando un rollo ultra-compacto. Mantenlo en la nevera 30 minutos para que coja firmeza.

04

El Horneado de Gala

Extiende la lámina de hojaldre. Coloca el rollo de carne frío encima retirando el film y envuélvelo sellando los bordes con agua. Pincela con huevo batido usando tu pincel de cocina de silicona. Inserta tu termómetro de cocina digital en el centro. Hornea a 200°C por 30-35 minutos hasta alcanzar una temperatura interior de 54°C (punto rosado perfecto). Deja reposar 10 minutos antes de trinchar.