Crónica Gourmet

El Cochinillo Asado representa una de las cumbres de la cultura del asador en Castilla y León. Su receta tradicional destaca por usar cochinillos de leche alimentados únicamente con leche materna de menos de tres semanas de vida, logrando una textura de piel de galleta crujiente y una carne que tradicionalmente se trincha con el borde de un plato de porcelana.

Asar este plato requiere un calor uniforme. El asado se ejecuta en una bandeja de horno rectangular de metal profunda. Pincelar el cochinillo con manteca se realiza con un pincel de cocina de silicona. Controlar el punto de la cocción se ejecuta con un termómetro de cocina digital.

Elaboración Paso a Paso

01

Preparar Cochinillo y Bandeja

Precalienta el horno a 160°C. Sazona el cochinillo por dentro. En tu bandeja de horno rectangular de metal, coloca unas ramitas de laurel y vierte un vaso de agua en el fondo para aportar humedad en el asado.

02

El Primer Asado Lento

Coloca el cochinillo en la bandeja con la piel hacia abajo. Hornea a 160°C por 1 hora completa. Controla que el agua no se evapore del todo (la humedad es la clave para que la carne quede jugosa).

03

Pincelar con Manteca

Saca el cochinillo del horno. Dale la vuelta con cuidado para que la piel quede hacia arriba. Con tu pincel de cocina de silicona, pinta generosamente la piel con manteca de cerdo derretida y sazona con sal marina.

04

El Toque Crujiente de Oro

Sube el horno a 200°C. Inserta tu termómetro de cocina digital en la carne y hornea durante 40-45 minutos hasta que la piel esté dorada, soplada y extra crujiente de galleta. Deja reposar 5 minutos y sirve caliente.