Crónica Gourmet
La Empanada Gallega es uno de los monumentos más tradicionales e inalterables de la cornisa cantábrica. Su receta se documenta desde el siglo XII, esculpida en el mismísimo Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago, y destaca por su masa crujiente enriquecida con el propio aceite aromático del sofrito de cebolla ('zaragallada').
Hacer una empanada de panadería perfecta exige mimo. Cocinar a fuego lento el sofrito de bonito, cebolla y pimientos se ejecuta de forma ideal en una sartén antiadherente profesional. Estirar las planchas de masa fina se realiza a la perfección usando un rodillo de madera de cocina. El horneado se realiza de forma limpia y estructurada sobre una bandeja de horno antiadherente. Pintar la empanada para lograr el dorado se hace con un pincel de cocina de silicona.
Elaboración Paso a Paso
Cocinar la Zaragallada
En tu sartén antiadherente profesional, sofríe las cebollas y los pimientos picados en juliana a fuego mínimo por 25 minutos con abundante aceite hasta que caramelicen. Fuera del fuego, añade el pimentón de La Vera y el bonito del norte. Escurre el aceite sobrante en un bol (lo usaremos para la masa).
Amasar la Base
En un bol grande, junta la harina, la levadura disuelta en el agua tibia, la sal y 100 ml del aceite escurrido del sofrito. Amasa 10 minutos hasta lograr una masa elástica y lisa. Deja levar en un lugar cálido 45 minutos.
Estirar y Rellenar
Divide la masa en dos partes. Estira la primera sobre papel de horno con tu rodillo de madera y colócala en tu bandeja de horno antiadherente. Distribuye el sofrito templado uniformemente, dejando libres los bordes.
El Horneado de Oro
Estira la otra mitad de la masa y cubre el sofrito. Junta los bordes enrollándolos hacia adentro ('repulgue') para sellar la empanada. Haz un orificio central (chimenea), decora con tiras de masa sobrantes y, con tu pincel de cocina de silicona, barniza la superficie con el huevo batido. Hornea a 190°C durante 40-45 minutos hasta que esté dorada.