Crónica Gourmet

El Negroni nació en Florencia, Italia, en 1919, en el Caffè Casoni, cuando el indómito Conde Camillo Negroni, aburrido del clásico cóctel Americano, le pidió al barman Fosco Scarselli que fortaleciera su trago habitual reemplazando la soda por un chorro de ginebra. Es la perfecta encarnación de la trinidad de la coctelería clásica: la fuerza herbal de la ginebra, el dulzor especiado del vermut y la audaz amargura del Campari. Un clásico atemporal alabado por chefs de todo el mundo por su capacidad para abrir las papilas gustativas antes de una comida.

Elaboración Paso a Paso

01

Enfriar el vaso

Añade un bloque de hielo grande o varios cubos sólidos en un vaso corto estilo Rocks u Old Fashioned para pre-enfriar el cristal.

02

Mezcla de tres partes

En un vaso mezclador aparte (o directamente en el vaso de servir si deseas el método clásico rústico), vierte la ginebra seca, el vermut rojo dulce y el Campari a partes iguales (30 ml de cada uno).

03

Refrescar con técnica

Llena el vaso mezclador con hielo abundante y remueve con una cuchara de bar de forma fluida durante 20 segundos. Este método de refrescado enfría el cóctel y aporta la dilución perfecta de agua sin romper las moléculas de la ginebra (lo que ocurriría al agitar en coctelera).

04

Colado, twist y aceites esenciales

Cuela el cóctel sobre el vaso de servir con el bloque de hielo nuevo. Corta una tira fina de piel de naranja fresca, sostenla sobre la copa y exprímela con los dedos para rociar los aceites cítricos esenciales sobre la superficie del Negroni. Pasa la piel de naranja por el borde del vaso e introdúcela en el trago.