Crónica Gourmet
El Pisto Manchego es uno de los platos más queridos e históricos del recetario rural de Castilla-La Mancha. Creado por los jornaleros del campo para aprovechar las hortalizas frescas de verano, este sofrito denso destaca por caramelizar lentamente cada ingrediente de forma individual, concentrando los azúcares naturales de los tomates.
Cocinar este plato con mimo exige una sartén ideal. Picar las hortalizas en dados se ejecuta con un cuchillo de chef profesional. Sofríelas despacio con una espátula de cocina de silicona. El salteado final se realiza en una sartén antiadherente profesional.
Elaboración Paso a Paso
Sofreír Pimientos
En tu sartén antiadherente profesional, calienta el aceite de oliva. Sofríe el pimiento rojo y verde a fuego medio durante 10 minutos con tu espátula de silicona hasta que estén tiernos. Retira y reserva.
Caramelizar Calabacín
En la misma sartén, añade los dados de calabacín y sofríelos despacio por 8 minutos hasta dorar de forma homogénea. Retira y reserva.
Concentrar Tomate
Junta todos los ingredientes en la sartén incorporando el tomate triturado y una pizca de azúcar para corregir la acidez. Cocina a fuego lento durante 20 minutos hasta lograr una mermelada vegetal densa aromática.
El Huevo Campero Frito
Fríe los huevos camperos al punto en aceite bien caliente de manera que las claras tengan puntilla crujiente y las yemas sigan líquidas. Sirve el pisto caliente en platos individuales coronado con el huevo frito.