Crónica Gourmet

Aunque los puristas de la gastronomía madrileña clásica defiendan a capa y espada que la salsa brava tradicional no lleva tomate ni mayonesa, la versión del 'mojo rosa' o salsa rosa especiada de chiringuito se ha ganado un puesto de honor en las tabernas de costa de toda la geografía española. Es un atajo de barman sumamente eficaz: combina la untuosidad y grasa protectora de la mayonesa emulsionada con el dulzor y acidez del kétchup y la profundidad especiada del pimentón ahumado de la Vera. Una salsa versátil, adictiva y muy rápida de preparar.

Elaboración Paso a Paso

01

Integrar las bases de salsa

En un bol mediano de vidrio, añade la mayonesa y el kétchup de calidad. Mezcla con unas varillas de mano pequeñas hasta unificar ambas salsas en una base cremosa y de color rosa claro uniforme.

02

Aromatizar con mostaza y especias

Añade la mostaza de Dijon suave, el pimentón dulce y el pimentón picante de la Vera. El pimentón aportará esas notas ahumadas clásicas de la brava tradicional y realzará de forma espectacular el color rojo brillante de la mezcla.

03

El toque picante y umami

Vierte la cucharadita de salsa Worcestershire y las gotas de salsa picante Tabasco al gusto. Remueve bien con una espátula de silicona para integrar todos los condimentos de forma 100% homogénea.

04

Reposar y servir

Tapa el bol e introdúcelo en la nevera durante 15 minutos para permitir que las notas ahumadas del pimentón se difundan por toda la salsa. Sirve sobre patatas crujientes recién fritas. Es la salsa perfecta para improvisar un aperitivo rápido en casa.