Crónica Gourmet
El Zarangollo es la obra cumbre de la sencillez huertana de Murcia. Creado por los campesinos para dar salida a la abundancia de calabacines y cebollas tiernas de verano, destaca por pochar las hortalizas de forma tan lenta que pierden el agua y se caramelizan en sus propios jugos dulces, ligándose sutilmente con huevo campero cuajado al momento.
Cocinar este plato con precisión exige rebanar uniforme. Cortar los calabacines y cebollas en rodajas idénticas se realiza con una mandolina de cocina profesional. Sofríelas de forma impecable en una sartén antiadherente profesional. Batir los huevos camperos camperos para el revuelto cremoso se hace con un batidor de varillas de acero inoxidable.
Elaboración Paso a Paso
Pochar las Hortalizas
En tu sartén antiadherente profesional, calienta el aceite de oliva. Añade la cebolla tierna en rodajas pochándola a fuego lento durante 10 minutos con tu espátula hasta que esté translúcida y dulce.
Caramelizar Calabacín
Incorpora los calabacines cortados con tu mandolina a la sartén. Cocina a fuego lento durante 15-20 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que los calabacines estén muy tiernos, caramelizados y hayan perdido toda su agua.
Batir los Huevos camperos
En un bol hondo, bate los huevos camperos con tu batidor de varillas de acero inoxidable y una pizca de sal marina fina, solo un poco para unificar las yemas y claras.
El Revuelto Cremoso
Vierte los huevos batidos sobre el calabacín y la cebolla en la sartén. Baja el fuego al mínimo y remueve despacio. Deja cuajar el huevo campero lentamente de manera que quede cremoso, jugoso y suelto, sin secarse. Sirve caliente en cazuela de barro.